Hoy en día existen innumerables causas de muerte que abarcan desde las enfermedades hasta los accidentes de todo tipo. Siempre resulta de interés saber cuál ha sido la causa de la muerte cuando fallece alguien.
Sin embargo para Dios solo existen dos maneras de morir: morir en Cristo y morir sin Cristo.
El primer caso trata de aquellos que han depositado su fe y esperanza en la obra expiatoria de Cristo y han creído la palabra de Dios que dice:
De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra, y cree al que me envió, tiene vida eterna; y no vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte a vida. De cierto, de cierto os digo: Viene la hora, y ahora es, cuando los muertos oirán la voz del Hijo de Dios; y los que la oyeren vivirán. Juan 5:24-25
Le dijo Jesús: Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá. Y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente. ¿Crees esto? Juan 11:25,26
Para Jesús, el hijo de Dios, esos primeros, cuando mueren, duermen, y eso quiere decir que los despertará de nuevo:
Tampoco queremos, hermanos, que ignoréis acerca de los que duermen, para que no os entristezcáis como los otros que no tienen esperanza. Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, así también traerá Dios con Jesús a los que durmieron en él. 1 Tesalonicenses 4:13-14
El segundo caso, por el contrario, trata de toda persona que vive su vida sin tener en cuenta la obra del Señor. No creen en su salvación ni perciben la necesidad que tienen de Él. Son personas que sólo se dedican a vivir su vida ignorando y despreciando la palabra de Dios y al Salvador.
Por eso os dije que moriréis en vuestros pecados; porque si no creéis que yo soy, en vuestros pecados moriréis. Juan 8:25
Las consecuencias de vivir de esta manera son terribles:
El que en él cree, no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios. Juan 3:18
El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que rehúsa creer en el Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él. Juan 3:36
Escoge gratuitamente el don de Dios en Cristo Jesús!
Mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro. Romanos 6:23
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