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Contracciones mundiales

Al final del embarazo, la futura madre experimenta contracciones de vez en cuando. Estas contracciones, también llamadas contracciones de Braxton-Hicks, no inician el parto, sino que le recuerdan lo que sucederá. Si los dolores de parto llegan repentinamente, no hay escapatoria: las contracciones se suceden cada vez más rápido, aumentan en intensidad y finalmente nace el bebé.

Estas contracciones son comparables con la situación actual en la que un virus ha traído grandes restricciones y ha llevado a la mitad del mundo a un estado de emergencia.
Pero todo esto aún no son los juicios del tiempo del fin (el apocalipsis), que vendrán sobre la tierra antes del reinado de Cristo.
El apóstol Pablo dice de esto: “Porque vosotros sabéis perfectamente que el día del Señor vendrá así como ladrón en la noche; que cuando digan: Paz y seguridad, entonces vendrá sobre ellos destrucción repentina, como los dolores a la mujer encinta, y no escaparán.”(1 Tesalonicenses. 5:2,3).

Lo que estamos experimentando actualmente es un anticipo del apocalipsis. Los acontecimientos de hoy recuerdan que pronto vendrá la tribulación en que la gente se desesperará. Estallarán guerras en todas partes, vendrá una gran inflación, habrá más epidemias, mucha gente morirá, los órdenes públicos colapsarán por completo y la gente solo deseará una cosa en medio de todo el caos y el miedo: la muerte (Apocalipsis 6).

¡Pero hoy todos pueden salvarse de la ira que se avecina! ¡Cree en el Señor Jesucristo como tu Redentor y confiesa tus pecados! ¡Tómate en serio estas “contracciones”! Quizás es una advertencia divina final para un mundo maduro para el juicio.